Sádicos y tortuosos despertares; perenes ansiedades, silenciosas.
Desángrame pasado fatuo férreo te hacen segunda esas musas sílfides mortales, demonios débiles torturan mis músculos, escenas ocres se repiten una y otra vez hasta el cansancio.
Cadenas de instinto doblegan las manos, hacen tocar efusiones sintéticas, porque la piel despide un horrible olor a humano, es nauseabundo…
Cadenas de instinto doblegan las manos, hacen tocar efusiones sintéticas, porque la piel despide un horrible olor a humano, es nauseabundo…
…se derrama la absurda vileza y en silencio se marchan esas fumarolas de ficción…
